LOS ESPACIOS

De día los techos de paja dejan traslucir una cálida luz solar. La piscina con cómodas reposeras le invita a gozar del sol atacameño y disfrutar de un espacio de tranquilidad.
Al atardecer se prende el fogón y un bar bajo las estrellas celebra su estadía con exquisiteces que encantan después de un día colmado de naturaleza. De noche, los tenues faroles permiten maravillarse con los soberbios cielos de Atacama. Todo esto, bajo una esmerada atención que busca vivir la esencia de cada momento.